Kaizen: método japonés para que los niños aprendan a asumir responsabilidades

Un paso cada día, en la dirección correcta, es mejor que ningún paso.»

¿Cómo lograr que tu pequeño no sea tan perezoso? Que no tengas que decirle diez veces una indicación, y éste lo realice a la onceava o de plano, no la realice. Existe un método japonés increíble para que los niños aprendan a asumir este tipo de responsabilidades.

A principio de este año, y después de convivir durante gran parte de mi tiempo, tan de cerca con pequeños de guardería y preescolar, tanto en casa como en el trabajo, pude percatarme del problema tan frecuente al que nos enfrentamos hoy en día.

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Photo credit: mdanys

Niños de 6 años, ignorando por completo indicaciones de su mamá, o peor aún, retándola, niños poco tolerantes, perezosos, y esto mamita, en gran parte es responsabilidad nuestra, como adultos, debemos aprender a marcar esos límites a nuestros pequeños, entiendo lo difícil que es portarse “firme” a la hora de dar indicaciones, viendo su carita tan inocente, pícara y llena de vida, pero te prometo que si empiezas desde ahora, los resultados estarán cada vez más cerca.

Por ello, en mi puesto de Directora de un Preescolar, me di a la tarea de buscar una propuesta innovadora, creativa y eficiente, donde los pequeños fueran los principales beneficiados, y de paso nosotras, así fue como hallé el tan increíble método japonés “Kaizen”. Una técnica creada por el japonés Masaaki Imai, quien piensa que este método es muy eficaz para todo en la vida, principalmente para fomentar una buena educación desde una edad temprana.

 El método Kaizen viene a ser una forma de cambiar de forma paulatina sin gran esfuerzo, un método de adaptación a lo que menos les gusta hacer a los niños. En Japón es conocido como “Método Kaizen” que significa “cambio para bien”. Aquí en México, cada vez, es más conocido como regla del minuto.

Este método se centra en la filosofía de la persistencia, la constancia, y el esfuerzo al lograr cualquier meta establecida por y para el pequeño; cualidades que potencian sus hábitos saludables. Sus fundamentos están basados en que cualquier logro propuesto debe ser alcanzado en el menor tiempo planteado, donde la única forma de librar la pereza es realizando lo propuesto hasta llegar a la meta indicada.

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Photo credit: Neticola

 

Su funcionamiento suele ser más efectivo si se comienza a aplicar desde los primeros años de vida.  O más bien, para conseguir que nuestros pequeñitos se vuelvan más perseverantes, y aprendan a asumir responsabilidades acordes a su edad.

 

Su principal objetivo es que los pequeños adquieran pequeñas responsabilidades de forma paulatina hasta que logren cumplir retos cada vez mayores.

¿CÓMO FUNCIONA?

Se trata de destinar un minuto, un sólo minuto a la tarea que determines para tu pequeño, una que no le guste hacer, pero que sea una responsabilidad que tiene que realizar a su edad, como: recoger sus juguetes, ir a la cama, lavarse los dientes etc. La única condición que existe es que se realice siempre a la misma hora . Al principio deberás ser muy creativa mamita, para que el niño pueda estar motivado a participar en este “juego”. Tal vez lo motive tener un reloj a mano marcando silencioso los segundos con alguna luz parpadeante, que le recuerde que solo contará hasta 60 para que el haya concluido la actividad.

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Photo credit: Merlijn Hoek

Tal vez todo esto pueda resultarte un poco extraño y hasta cierto punto, increíble, pero un pequeño paso hace la diferencia. De hecho, un paso es siempre el comienzo de un gran camino.

Lo que este método consigue es que llegue el día en el que tu pequeño recoja todo de forma automática, realice sus deberes sin oponerse, porque lo tendrá interiorizado y ya no le costara hacerlo, porque estaremos formándole hábitos.

Posteriormente, después de tener dominada la regla del minuto, por supuesto con tareas que tú sepas que sí pueden realizarse en esa cantidad de tiempo, será el momento de aumentar el tiempo de un minuto a 5 minutos, manejando tareas un poco más complejas, acordes siempre a su edad.  Y más adelante, a 10 minutos. Entonces podrás ver llegar el día  en el que a tu hijo no le importe el tiempo invertido en recoger el cuarto, y en realizar todos aquellos hábitos que fuiste forjando paso a paso.

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Photo credit: Oleg Green

La eficacia de esta técnica está basada en la gradualidad y la continuidad. Cuando los niños necesitan realizar labores de la casa y de la escuela, automáticamente llegan sentimientos negativos y expresiones de que les disgusta hacerlo, porque son aburridas, fastidiosas y porque restan tiempo a su juego. Con este método, además de que el pequeño realizará las tareas de forma rápida, producirá un efecto emocional, tomándolo como un juego de velocidad o rapidez, si saben que van a dedicarle menor tiempo, se interesarán en culminarlas rápidamente, y al realizar esto a diario, continuamente, se crearán los hábitos necesarios.

Lo más importante de este método, es que los niños consideren el Kaizen, como un juego, así lo harán con gusto, y diversión, realizando la labor como si fueran a ganar una medalla. Lo mismo será en el ámbito académico, para motivarlo en la lecto escritura, el comportamiento, cálculo y demás competencias; tú mamita, deberás lograr que tu pequeño comprenda que debe esforzarse a diario para ganar, aunque a veces tenga que hacer algunos sacrificios. Así, con el tiempo, aprenderá que paso a paso se consiguen grandes resultados y, que, aunque no sean perfectos, se pueden lograr las metas deseadas.

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Photo credit: r.nial.bradshaw
  1. Elegir una meta pequeña hasta que tu pequeño logre cumplirla, como: recoger su plato de la mesa.
  2. Realizar todos los días la misma actividad, a la misma hora, con el fin de crear un hábito.
  3. Respetar que la actividad se cumpla en 60 minutos, no más; de lo contrario, le parecerá tediosa y optará por abandonarla.
  4. Aumentar el tiempo paulatinamente, una vez que el niño realice la actividad de forma automática, podemos cambiar, a dos o más minutos, como ya lo mencionamos.
  5. Reconocer el esfuerzo del pequeño una vez que termine la actividad,  con el objetivo de aumentar su motivación. Puedes hacer uso de vez en cuando de algún incentivo, no necesariamente un regalo, pero sí un abrazo, su dulce favorito, una salida al parque etc. algo que desde un inicio lo motive a seguir con la regla del minuto.

 

 

Y ya esta mamita ¡Pruébalo, amarás los resultados!

 

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Escrito por

¡Hola! Soy Yara. Comunicóloga y Maestra en en Dirección y Gestión de Instituciones Educativas por profesión, y claro, blogger por diversión, amante de la buena risa, las aventuras, la lectura y el café. Me fascina bailar, y por supuesto, hablo hasta por los codos. Soy mexicana y soy muy creativa. Tengo 24 años y estoy comenzando con este rinconcito diseñado totalmente para ti mamita, te preguntarás ¿Por qué? … Sencillo, desde pequeña el tema de los niños y la maternidad han sido algo fascinante en mi vida, he tenido la fortuna de convivir todo el tiempo con los niños, en el trabajo y en casa, de analizarlos, comprenderlos, escucharlos y conocerlos, y no cabe duda que jamás dejarán de sorprenderme. El amor que tengo por los pequeños y lo mucho que han aportado a mi vida profesional y personal ha sido un parteaguas en mi camino. No soy la mejor maestra del mundo, conozco a alguien que si lo es (mi mamá), tampoco soy la voz de la razón, pero me dedico al sector de la comunicación y la educación y como sabemos, la información es poder. Así que si buscas a alguien que resuelva tus dudas, comparta sus experiencias, alguien que te inspire confianza y que tras su experiencia y conocimiento aborde temas de tu interés, déjame decirte mamita que estás en el lugar adecuado. ¿Me acompañas?

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