Muñecos de apego – beneficios

Favorece el desarrollo emocional y psicológico del pequeño: le consuela, le acompaña, le da confianza, le quita temores e inseguridades

No es novedad ver la cantidad de pequeños que se encariñan con un objeto del que no se despegan ni un segundo. Aunque parezca que los hace más dependientes, este “objeto” les ofrece seguridad y les ayuda a ser más autónomos.

¿Qué es un muñeco de apego?

Un peluche, un trapito, una mantita, la almohada, el chupón… Cualquier objeto puede adquirir para el bebé un significado especial porque le recuerda esos momentos en que se siente seguro y querido. Por eso ese objeto-mascota es tan importante para él y por eso le ayuda a superar sus miedos y a afrontar nuevos retos, especialmente cuando mamá y papá no están a su lado.

El peluche es un objeto muy especial para el niño, desde el momento en que lo elige de entre tantos, por cualquiera que sea el motivo, solo ese, le ha resultado agradable: su olor, su textura, etc. En cada etapa del crecimiento, los osos de peluche cumplen una determinada tarea, que favorece el desarrollo emocional y psicológico del pequeño: le consuela, le acompaña, le hace tomar conciencia de sí mismo, le da confianza, le quita temores e inseguridades, le ayuda a conocer mejor sus sentimientos y a tener en cuenta los de los demás… Pero vayamos por partes.

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Photo credit: galeria_stefbu

Alrededor de los 8 meses, tu pequeñito comienza a sentir mayor interés por explorar el mundo, ahora que está comenzando a adquirir más movilidad (gateando) y ha descubierto que tanto tú como él, son dos personas independientes (porque sí, el nace creyendo que son uno mismo). Este enorme deseo de descubrimiento va acompañado también de la angustia de la separación, del temor a sentirse “lejos” de ti.

Sin embargo, cuando está acompañado por su peluche o su objeto favorito se siente como si tu amor y tu protección siguieran con él. De hecho, como ya habrás notado, aunque casi siempre lo lleva con él, cuando realmente lo busca es cuando tú no estás a su lado o cuando la situación es nueva (al irse a dormir o si se queda con alguien distinto a mamá y papá).

Por eso en psicología este objeto se denomina “objeto transicional” o más conocido como muñeco de apego, ya que ayuda al niño en la transición de la dependencia absoluta hasta sus primeras vivencias independientes.

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Photo credit: pixabay

A partir de los 12 meses la vida del niño da un cambio radical: puede desplazarse solo y eso de tener el mundo a sus pies y de poder recorrerlo a su antojo le resulta fascinante, pero también le produce temor y desconcierto. Gracias a su peluche, el pequeño aprende a ser más autónomo, pues al llevarlo consigo se siente más seguro (su olor y su tacto le resultan muy familiares y lo tranquilizan) y esta seguridad le da valor para alejarse unos metros de sus padres y empezar a explorar su entorno, dormir solo en su cuarto o quedarse en la guardería sin llorar.

Es importante comprender que es completamente sano y natural que tu pequeño pueda o no, tener un objeto de apego y forma parte de un proceso de evolución y maduración. Por lo que no hay que forzar al bebé ni a adoptarlo ni tampoco a desprenderse de él.

A esta edad la función principal del objeto-peluche consiste en acompañar al pequeño en su aventura de descubrir el mundo, compartiendo sus juegos, afectos y confidencias. Que el niño se aferre al oso de peluche o al objeto y lo lleve a todas partes no debe asociarse con posibles carencias afectivas. ¡No!, se trata sólo de un refuerzo emocional extra, y el tenerla o no, depende del carácter del niño, de su fantasía y de la actitud afectiva que ve en sus padres, pero no de que se sienta poco querido.

2-3 años: La mascota como una forma de expresión

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Photo credit: pixabay

En este periodo el niño reafirma su personalidad (es la fase del no, en la que opone a todo porque así fortalece su ego).
Ahora el objeto ya es casi siempre un muñeco (no la mantita, el chupón o biberón), ya que para el niño tiene vida y sentimientos y es su forma de expresar tanto su alegría y su entusiasmo, como sus frustraciones, enfados y desencantos.

En esta etapa el niño es más maduro y ya no necesita el objeto afectivo o de consuelo constantemente, sólo en momentos puntuales, como la hora de ir a la cama.

Los psicólogos británicos D. Boniface y P. Graham descubrieron una relación positiva entre el hábito de recurrir al oso de peluche y la facilidad para dormir sin problemas, y ello confirma lo que ya comentamos: que la mascota hace más fácil la separación de los padres y ayuda a afrontar situaciones difíciles.

3-4 años: La mascota pasa a un segundo plano

Ahora el niño pasa gran parte del día fuera de casa. Sabe posponer sus deseos, tolera cierta frustración y tiene más seguridad en sí mismo, por lo que su mascota va siendo reemplazada por sus amigos “de verdad”. Aun así, seguirá queriendo dormir con su peluche y si es tímido, lo seguirá usando cuando haya gente que no conoce en casa.

4-5 años: El momento de la despedida

El pequeño deja de tener interés por su peluche cuando ya no lo necesita emocionalmente: no lo necesita para dormir, no se lo lleva a la calle… Y esto es algo que sucede de forma natural. Por eso no hay que forzar al niño a que abandone su peluche, aunque a veces sí puede ser aconsejable facilitarle este paso.
Si después de esta etapa, tu pequeño sigue empeñado en llevarse su osito a todas partes, puede tener problemas de relación con los otros niños. Por eso debes inspirarle confianza, animándole con tus palabras, haciendo hincapié en lo mayor que es cada día y en lo orgullosa que estás de él. Así se irá convenciendo de que ya no necesita a su amigo de felpa para afrontar el mundo exterior.

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Photo credit: Skitterphoto

¿Por qué ha elegido ese muñeco de apego en concreto?

Generalmente el objeto transicional que el bebé escoge es uno que de algún modo le ha acompañado desde hace tiempo y que él asocia con un sentimiento de protección. La mayoría de las veces se trata de algo blando, suave y fácil de abrazar, cuyo olor y tacto le resultan familiares. Esto hace que tú puedas tratar de orientar su elección: si colocas en su cuna siempre el mismo peluche y juegas con él de vez en cuando, es probable que se convierta en su objeto-mascota.

Pero si a pesar de todo él decide encariñarse con cualquier otra cosa, respeta su elección: solo eso le proporciona la seguridad y el valor que necesita para desarrollar su autonomía.

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Photo credit: medium

¿Debo lavar el muñeco de apego?

Por supuesto es necesaria una correcta higiene en el muñeco de apego, ya que el bebé suele llevarlo consigo a todos lados, lo babea, lo arrastra, le da de comer y duerme con él.

Ten en cuenta…

Hay bebés que en lugar de un muñeco de apego, adoptan tics calmantes (chuparse el dedo, morder la manga, jalarse el cabello, morderse las uñas) y todo con el mismo propósito. En ambos casos su actitud no significa que el pequeño esté falto de cariño ni que vaya a ser miedoso o inseguro, es solo que en aquello encontró el apego que necesitaba y no está mal, siempre y cuando no se lastime.

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Escrito por

¡Hola! Soy Yara. Comunicóloga y Maestra en en Dirección y Gestión de Instituciones Educativas por profesión, y claro, blogger por diversión, amante de la buena risa, las aventuras, la lectura y el café. Me fascina bailar, y por supuesto, hablo hasta por los codos. Soy mexicana y soy muy creativa. Tengo 24 años y estoy comenzando con este rinconcito diseñado totalmente para ti mamita, te preguntarás ¿Por qué? … Sencillo, desde pequeña el tema de los niños y la maternidad han sido algo fascinante en mi vida, he tenido la fortuna de convivir todo el tiempo con los niños, en el trabajo y en casa, de analizarlos, comprenderlos, escucharlos y conocerlos, y no cabe duda que jamás dejarán de sorprenderme. El amor que tengo por los pequeños y lo mucho que han aportado a mi vida profesional y personal ha sido un parteaguas en mi camino. No soy la mejor maestra del mundo, conozco a alguien que si lo es (mi mamá), tampoco soy la voz de la razón, pero me dedico al sector de la comunicación y la educación y como sabemos, la información es poder. Así que si buscas a alguien que resuelva tus dudas, comparta sus experiencias, alguien que te inspire confianza y que tras su experiencia y conocimiento aborde temas de tu interés, déjame decirte mamita que estás en el lugar adecuado. ¿Me acompañas?

Un comentario en “Muñecos de apego – beneficios

  1. Te comento que mi hijo tiene 13 años y todavía conserva esos peluches que significan para él, todo lo que dice tu artículo. Decirles a las mamis que les permitan disfrutar de ello; es hermoso verlo y sentirlo feliz, además de seguro. Felicidades

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